Después de empezada la Segunda Guerra Rural, algunos economistas comenzaron a pronunciar una palabra que no aparece en el diccionario oficialista: recesión, posible desaceleramiento de la economía. ¿Es verdad? ¿Hay que hacerle caso a todo este alarmismo? La respuesta es ni. No todo es tan cierto como dicen, pero tampoco es tan falso como sostienen desde los atriles oficiales de Balcarce 50.
Esta nueva etapa del paro va a acentuar los efectos producidos por las retenciones móviles del joven ex ministro, ya que al cambiar las reglas en pleno juego, comienzan a verse efectos nocivos en la economía nacional. De hecho, con el nuevo régimen de retenciones, los enormes y jugosos negocios producidos durante ExpoAgro 2008 comienzan a desvanecerse, se están dando de baja muchas intenciones de compra, algunas empresas comienzan a reducir horas de trabajo y otras tantas a suspender empleados. Los productores llegan con lo justo a fin de mes, ya que el Estado se encarga de cubrir el papel del malvado recaudador de impuestos del pueblo de Robin Hood, entonces no queda dinero para reinvertir en un nuevo proceso productivo, con lo cual se reduce la demanda de insumos de alta tecnología –como maquinas cosechadoras o tractores-, y gracias a esto las empresas ven reducidos sus ingresos, con lo que no tienen otra opción que tomar las medias anteriormente dichas que conllevan un posible proceso recesivo.
Así las cosas, el Estado no sólo no toma las medidas necesarias para evitar entrar en este proceso obscuro, sino que además lo desestima, lo cual, claro está, no es una buena solución ¿o no, lector? Francamente, nuestra estimada Presidenta se esfuerza en despotricar contra el Grupo Clarín –su antiguo aliado- y contra el campo, además claro, de esforzarse en encontrar una cartera Louis Vouitton que combine con su ultimo “Valentino”, una tarea bastante complicada, con lo cual, justifica el uso desmedido de energía intelectual, porque si la Presidenta se viste bien, a la Argentina le va bien. Es pura lógica, ¿o no?
El problema con el campo, la inflación que “apenas alcanza” el 0,5%, los ataques constantes hacia la prensa, el desplante de la UIA y de la Asociación de Bancos para el acto de relanzamiento en Salta, que fue suspendido, las empresas agroindustriales que ven reducidas las demandas de sus productos, el aislamiento argentino marcado por el diario español “El País”, son demasiados problemas para afrontar a la vez si uno no quiere terminar dejando la Casa Rosada en helicóptero como ya les tocaron a otros presidentes.
El ex ministro de economía y producción –joven padre de las retenciones móviles- dijo que había que enfriar la economía para que el crecimiento dure más en el tiempo y con menos inflación, lo mismo que sostiene la líder de la oposición Elisa Carrió. ¿Es tan descabellado? No realmente, de hecho, eso que estas dos personas inconciliables políticamente propusieron se llama desarrollo sustentable, es decir, un desarrollo sostenido en el tiempo, pero sin afectar generaciones futuras. En otras palabras, seguir con este plan económico equivale a pan para hoy y hambre para mañana; disfrutemos mientras podamos, total, en 2011 ya vendrá alguien de la oposición a ocupar el Sillón de Rivadavia, quién intentará, sin éxito claro, aplicar políticas económicas de crecimiento. Este opositor –futuro oficialista- terminará por irse por la puerta trasera. ¿Quién le sigue en la historia? Un salvador peronista que aprovechará un nuevo contexto mundial para “salvar” al país o privatizará las empresas que ayer estatizó Kirchner, para sumar dinero a las arcas del Estado, con el cual comenzarán los planes sociales y los subsidios, aumentando el gasto público.
En conclusión, Señora Presidenta de la Nación, en primer lugar, reconozca sus errores, hacerlo no es de débiles, sino de sabios. Una vez reconocidos tendrá más facilidad para repararlos y así evitar que este desarrollo se estanque y tenga que irse bastante antes que diciembre de 2011. De hecho me temo, que si no lo hace rápido, los argentinos tendremos un nuevo presidente antes de las próximas fiestas de navidad y año nuevo. En usted está la responsabilidad de evitar este futuro negro para usted y para nuestro país.
Como decía Platón, justicia es que en la polis, cada uno haga lo que le corresponda, así que le pido que por favor, como Jefa de Estado, haga lo suyo responsablemente, para evitar que los argentinos caigamos en recesión y que tengamos que acudir a las urnas bastante antes de lo previsto.

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