Lamentablemente, muchos políticos y ciudadanos plantean que Argentina se encamine a países con libertad de aborto, como son Estados Unidos, Sudáfrica, Portugal, Rusia y China. Espero que esto no suceda ya que creo personalmente que el aborto es un delito no solo en nuestro derecho positivo actual sino también en el Natural.
Si bien los Derechos Humanos no tienen jerarquía alguna, creo que hay uno superior y originario que es el Derecho a la Vida. Si esto no fuese así, o este derecho pudiese ser violado, no tendrían sentido los demás derechos como el de la propiedad o el de la libertad. Es originario, ya que sin él no tiene sentido el amparo de otros derechos. ¿De qué le sirve al niño por nacer que el Estado le garantice el derecho a su herencia, si nadie lo ampara de la muerte? ¿Para qué queremos posesiones materiales, si nuestra vida, en el seno materno, está condicionada a la decisión de alguien?
Es nuestro Creador el que nos da el hermoso regalo de la vida, y sólo Él puede decir en qué momento hemos cumplido nuestra misión en el mundo y debamos acompañar al Padre. Un humano no tiene la capacidad ni el poder para decidir y deliberar sobre la vida o la muerte de alguien y es por eso que creo que tampoco puede legalizarse la pena de muerte.
No sólo pueden encontrarse manifestaciones contrarias al aborto en nuestro Código Penal, sino también en el Código Civil. Así, en el artículo 70, el codificador sostiene que “desde la concepción en el seno materno comienza la existencia de las personas”, por ende, realizar un aborto, es, lisa y llanamente, cometer un homicidio doloso y premeditado. En la nota al artículo 63 Vélez Sarfield sostiene que “las personas por nacer no son personas futuras, pues ya existen en el vientre de la madre (…)”.
El artículo 51 del Código Civil sostiene que “todos los entes que presenten signos de humanidad (…) son personas (…)”. Legalizar el aborto nos confiere indirectamente el poder de determinar a nuestro antojo, de decidir quienes presentan estos signos. Al abortar, le estamos diciendo a un niño que no es persona, que sólo es una parte del cuerpo de su madre y que no tienen ningún derecho a la vida. No sólo se ultraja al niño por nacer, sino también las potestades de nuestro Creador, que nos crea a su imagen y semejanza, con “signos de humanidad” desde el momento en que el espermatozoide y el ovulo se unen en el cuerpo de la mal llamada futura madre, sino de una mujer que ya es madre.
Varios abortos, o eufemísticamente denominados “interrupción voluntaria de la vida”, son practicados ante “embarazos no deseados”. ¿Podemos realmente discriminar entre embarazos deseados y no deseados, negándoles el derecho supremo a estos últimos? Hay varios métodos anticonceptivos que previenen este tipo de embarazos y muchas veces por irresponsabilidad no se tienen en cuenta, y entonces la salida más fácil es el aborto. Ningún niño decidió nacer, fue la decisión de los padres, amparados por la gracia del Altísimo.
Muchas mujeres sostienen que el aborto es un derecho irrenunciable de toda mujer. Como sostiene un documento de la UCA “la verdadera promoción de la mujer no incluye la facultad de disponer sobre la vida de otros seres humanos. Además, la promoción del aborto implica un daño para los derechos a la salud física, psíquica y moral de la mujer”. No es un derecho, nunca un asesinato puede ser un derecho otorgado por una ley positiva.
Tampoco es cierto que, como dije antes, el embrión es parte del cuerpo de la madre, ya que la ciencia prueba –y nuestro derecho civil así lo ampara- que se es persona desde el momento de la concepción. Es por eso que cuando hablamos de un aborto no se trata de una disposición sobre el cuerpo propio, sino de la aniquilación consiente y deliberada de otro ser humano que depende totalmente de su progenitora y esta totalmente indefenso.
Con respecto a los casos de violación, el niño por nacer es inocente, y no se le puede arrebatar su vida por el sólo hecho que fue originada por un acto criminal. No se puede salvar y castigar un delito con otro delito, ya que el aborto no implica erradicar los males físicos y psíquicos causados por la violación.
A pesar de lo que dije al principio, tengo esperanzas que Argentina prosiga con su política que declara ilegal al aborto y que no se utilice este delito con excusas proselitistas ni sociales, ya que con abortos no se resuelve el mal troncal de nuestra Nación que es la pobreza, la cual se erradica con planes integrales por parte del Estado que impliquen inclusión social, capacitación laboral y fomento del pleno empleo.

2 comentarios:
Despenalizacion del aborto es una mierda
Es lisa y llanamente un homocidio.
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